sábado, 9 de septiembre de 2006

Caso Tito Palacios, Maniobra para tomar el Poder Judicial


El escandalo Mantilla no duro ni 24 horas pues maquiavelicamente fue tapado con un muy bien montado escandalo que dio inicio tambien a la pretendida toma del poder judicial


Dieciséis horas después de conocido el destape Mantilla, la opinión pública nacional era remecida con otro escándalo. Un representante de la fiscalía acompañado de un piquete de policías de la comisaría de la calle Cotabambas, en bien montando y por demás sui generis operativo, intervienen al vocal supremo Dr. Alberto Palacios Villar. El delito, supuestamente haber recibido coima para influenciar una sentencia.
Piurano de pura sepa y cinco veces Presidente de la Corte Superior de Piura, al inmediatamente destituido vocal supremo se le requisa cuatro billetes de cien nuevos soles previamente fotocopiados, con los que el policía Ipanaque, piurano también, esperaba ser favorecido en un juicio que curiosamente se ventilaba en otro tribunal y además con sentencia ya dictada. Si bien es cierto no cabe disculpa alguna ni para el más pequeño desliz de quien desempeña la función de impartir justicia en su máxima expresión, actuación de la que todos esperamos recibir sólo buen ejemplo y cátedra, sin embargo la brillante e intachable vida profesional y particular de este magistrado que hasta ayer nos llenara de orgullo a amigos y coterráneos, nos lleva a buscar alguna justificación. En rápida revisión de los hechos se puede encontrar más de un indicio de que la acusación contra Palacios Villar no pasaría de ser más que una burda maniobra inculpatoria. No es difícil advertir que el sembrado de pruebas se realiza con el premeditado objetivo de causar daño, toda vez que este juicio llevado al más alto nivel y por ser en ese momento ya cosa juzgada, nadie podría alterar su fallo. El propio Dr. Palacios mientras era conducido en vilo por calles aledañas hacia la comisaría de marras, alcanzó indicar a los reporteros que todo esto formaba parte de un complot. Cabe la pregunta entonces, ¿complot de quien y contra quién?
Desde hace ya varios años los políticos tienen la mira puesta en reformar ellos desde el parlamento y a su gusto este vital poder del estado, y no permitir se siga haciendo desde su propio fuero como manda la constitución. Nuestro flamante Presidente de la República es sin lugar a dudas un revolucionario jurado, y se muestra presto a satisfacer el menor pedido de la población, así lo vemos dictando sus primeras medidas encuesta en mano. La cuestión de la reforma en el poder judicial no iba a ser la excepción.
Se necesitaba pues un pretexto para intervenir el poder judicial. Que mejor ocasión que el infeliz episodio que hoy todos lamentamos al igual que el presidente de la Corte Suprema, quien cabizbajo y con ojos humedecidos aparece ante las cámaras de TV quebrado y a primera impresión dispuesto a ceder frente a la presión del ejecutivo. Desgraciadamente para Palacios Villar y su honorable familia, la ocasión y la presa no se podían dejar escapar. Sobre su desventura se daba inicio a la captura del poder judicial por los políticos, la misma que muchos analistas esperaban se diera en cualquier momento. Favorablemente para el gobierno, gracias a este nuevo escándalo, ni por siquiera 24 horas la incriminatoria revelación de Mantilla sobre comprobada receptación de dinero corrupto fue tema del día. De otro lado pero en el mismo sentido, al día siguiente, Jorge del Castillo sustentaba, en opinión del presidente de la comisión de descentralización del congreso, uno de los presupuestos más centralistas de los últimos tiempos. Los piuranos que hemos sido testigos por largos años de la probidad y don de gentes del Dr. Alberto Palacios Villar no debemos quedar inertes ante este muy bien orquestado cargamontón, magníficamente aprovechado por el poder político. Al menos podríamos pronunciarnos organizando una cruzada en demanda de un justo trato y debido proceso para nuestro paisano, exigiendo se resuelva el tema sin apresuramientos y sólo después de culminadas todas las investigaciones. Así estaremos coadyuvando evitar en los próximos años, so pretexto de justicia y orden, se enseñoree el abuso y la prepotencia en nuestro país.

martes, 5 de septiembre de 2006

Vacancia Presidencial por Incapacidad Moral

Mantilla sale de la carcel y es agasajado por companeros, en la reunion queda en evidencia que Mantilla recibio y movio dinero corrupto para Alan Garcia. Este escandalo no duro ni 24 horas pues en jugada maquiavelica tendieron una trampa al vocal supremo Alberto Palacios recibiendo 400 soles que valio tapar el escandalo Mantilla y al mismo tiempo iniciar la toma del Poder Judicial
articulo publicado en diario El Tiempo Piura el 05.09.2006

Directo al asunto. Agustín Mantilla según video propalado por América TV inculpó al jefe de su partido, sin mencionarlo directamente, como quien le impuso asista a una reunión en el SIN con Vladimiro Montesinos, la misma que quedaría registrada en otro video donde aparece recibiendo la suma de 30mil dólares para la campaña presidencial de su partido el año 2000.
Creo que nadie puede dudar de este nuevo testimonio filtrado a la prensa por algún aprista delator y traicionero por cierto, donde un grupo de compañeros entre los que se encontraba Juan Carlos Sánchez, actual asesor del secretario general Mauricio Mulder, rinden homenaje no a un delincuente recién salido de la cárcel, sino a un compañero que al parecer se inmoló para preservar al partido ante la severidad de la acusación. Entre sus palabras de agradecimiento dejó claramente establecido Mantilla que él acudió al SIN cumpliendo órdenes. Como es fácil suponer, todos los presentes en la reunión dominaban el tema y así lo ratificaban con su sola presencia y algunos reafirmando asintiendo con la cabeza.
Es sabido que en tiendas apristas y desde el año 1985 no se mueve nada sin el consentimiento del nuevo Compañero Jefe. Ningún candidato es tal sin la bendición cuasi papal de Alan, sino preguntemos a los cientos de militantes desembarcados a última hora a pesar de ganar comicios internos, o a sus reemplazantes también. Desde los propios secretarios generales hasta el último de los apristas sienten quien es el que verdaderamente les manda y da órdenes dentro y fuera del partido. En el caso de Mantilla, quien al momento de perpetrar el delito tenía categoría de secretario nacional con envestidura de ex ministro de gobierno, sólo una persona podría haberle dado órdenes. Digámoslo con todas sus letras: Alan García Pérez
Este claro indicio es una nueva prueba, que ameritaría la reapertura del caso Mantilla, ya que durante su enjuiciamiento condenatorio, el Ministro del Interior del primer gobierno de Alan, supo guardar secretos que ya no lo son más, asumiendo toda culpabilidad. Muy probablemente Mantilla esté incurriendo en la figura de ocultamiento de pruebas, falso testimonio y perjuro, por lo que en las próximas horas la sala que decretó su libertad tomando conocimiento y actuando de acuerdo a ley, debería revocar la medida regresando el caso a fojas cero. A propia confesión relevo de pruebas.
Ahora y en todo caso el Presidente de la República queda en una posición por demás incomoda y desairada a los ojos de los más de seis millones de ciudadanos que en los últimos comicios votáramos por él, ya sea por simpatía o como mal menor. Por seguro que de haberse conocido este destape periodístico antes de las elecciones, al menos los 60mil votos que sacó de ventaja a Lourdes Flores jamás los hubiera obtenido, constituyéndose por este sólo hecho, sin mayor profundización, en un presidente moralmente ilegítimo.
En el Perú la vacancia de un presidente esta limitada por un elitista y cerrado listado de supuestos que autorizan su enjuiciamiento durante el ejercicio de su mandato. Lastimosamente el nuestro no es un régimen parlamentario, donde el Congreso puede censurar y derribar al Jefe de Gobierno con el sólo hecho de comprobársele alguna conducta delictiva. Sin embargo tenemos antecedentes de un presidente enjuiciado y otro que se libró de la vacancia aplicando la figura de incapacidad moral.
De presentarse en el congreso, como es de suponer, acusación contra el presidente por la mencionada incapacidad moral, ésta se resolvería en forma muy simple pues existe ya jurisprudencia con el caso Fujimori, recordemos que el capturado ex presidente fue vacado con votación de mayoría simple. Es decir de prosperar la acusación contra Alan García el tema sería resuelto en forma perentoria y sin mayor dilación, sin embargo el Perú correría el grave riesgo de caer en manos del ex marino Sampietri, actual vicepresidente, acusado por los crímenes en los penales el año 86, bajo órdenes también de García Pérez, quien asumiría constitucionalmente la máxima magistratura.
Debemos mencionar que el presidente García vivió en los últimos años en el limbo judicial al quedar excepto de culpas por prescripción en el tiempo de sus juicios por inconducta durante su primer gobierno, que incluye violación de derechos humanos, enriquecimiento ilícito, abuso de poder entre otras múltiples acusaciones. Alan García deberá enfrentar ahora esta dramática coyuntura, y a la aleccionadora historia que en los últimos años nos muestra brillantes antecedentes con drásticas condenas en las que, siempre por culpa de Mr. Videito, hasta los más empinados fueron a parar a la cárcel.